Los tacos crunchy, fajitas, nachos supremos y chimichangas son dignos representantes de una de las cocinas fusión más famosas del mundo. Las recetas Tex-Mex sorprenden por su personalidad, aporte nutricional y riqueza en ingredientes frescos y naturales. El término proviene de la compañía Texas Mexican Railway que desarrollaba su actividad en San Antonio, El Paso, Laredo o Brownsville, cuna de los mejores platillos de cocina Tex-Mex gracias al contacto entre los estilos culinarios de los nativos tejanos y de los migrantes mexicanos.
Como revela su nombre, en la gastronomía Tex-Mex se entrelazan las influencias culinarias de México y Texas, el estado número veintiocho de Estados Unidos. Un vistazo a sus ingredientes pone de manifiesto esta mutua influencia: los frijoles, chiles, especias aromáticas y tortillas de harina de trigo que provienen del país tricolor y los pimientos, carne de res, queso cheddar fundido y salsa barbacoa típicos de la nación estadounidense.
Esta fusión de sabores tejano-mexicanos ha dejado una profunda huella en Texas. Tanto es así que su plato oficial es el chili con carne, justamente uno de los emblemas del auténtico Tex-Mex. ¿Quieres conocer más sobre este y otros platos fronterizos?
6 platillos irresistibles de cocina Tex-Mex que debes conocer
Fajitas
Desarrolladas en los ranchos tejanos hacia 1930, las fajitas son el resultado de la inventiva y la necesidad del momento. Sus impulsores, cowboys mexicanos del sur de Texas, sacaron partido a un corte de carne tan económico como el skirt steak y lo saborizaron con pimientos rojos, verdes y amarillos, cebollas en juliana y comino. Se trata de una receta de comida Tex-Mex que sobresale por su contenido proteínico, textura crocante y abundancia de vegetales salteados.
Chili con carne
Sin igualar la pungencia del aguachile o la torta ahogada, una parte del menú Tex-Mex es picante. Quizá el mejor ejemplo sea el chili con carne, un guiso de carne molida de res, salsa de chile y hierbas aromáticas. Puede incluir, aunque no oficialmente, tomate y frijoles negros o rojos. Su origen se encuentra en los puestos de comida callejera de las chili queens, quienes popularizaron esta delicia en San Antonio en el siglo XIX.
Chimichangas
¿Por qué no freír el burrito en vez de cocinarlo con calor seco? La gastronomía fronteriza depara experiencias del todo inesperadas, y las chimichangas son una de ellas. Este bocado, originario del estado de Sonora y famoso hasta en Arizona, es una tortilla de harina con un relleno de frijoles, arroz, pollo, crema ácida y una salsa ligeramente pungente. Su textura crunchy es el resultado de su método de preparación, pues a diferencia del burrito, la masa no se calienta en una sartén seca, sino que se fríe en aceite o manteca.
Tacos crujientes
Los tacos Tex-Mex se distinguen de los tradicionales mexicanos por el uso de tortas secas y crujientes y la elección de los ingredientes para su relleno, donde predomina la carne de res, el queso cheddar, el tomate o la lechuga en tiras, entre otros. Su principal seña de identidad son las tortas de harina de trigo, conocidas también como taco shells, que casi brillan por su ausencia en otros tipos de tacos mexicanos.
Nachos supremos
En el menú de la cocina Tex-Mex no pueden faltar los nachos supremos. La botana estrella de los fogones aztecas alcanza en los estados fronterizos una complejidad inusitada. Mientras que los nachos «de toda la vida» contienen queso cheddar y tiras de chile jalapeño, los supremos se enriquecen con hebras de pollo, frijoles fritos, guacamole, pico de gallo y crema agria, además del cheddar y los jalapeños de la receta original.
Quesadillas de jamón y queso
Si bien las quesadillas son una creación mexicana al cien por cien, no Tex-Mex, cuentan con una versión fronteriza. Esta se caracteriza por el uso de quesos amarillos (cheddar o Colby, por ejemplo) y un relleno a base de fajitas de carne asada o tiras de pollo, todo ello armado con una tortilla de harina de trigo en vez de las clásicas tortas de maíz que se estilan en México. El acompañamiento también da más juego, incluyendo guacamole, crema agria y pico de gallo.